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La imaginación colectiva se ha alimentado durante décadas de historias en las que la humanidad se enfrenta a razas alienígenas en batallas para asegurar su supervivencia. En películas de Hollywood como Día de la Independencia (1996) e Invasión a la Tierra: Batalla de los Ángeles (2011), los extraterrestres llegan en enormes naves, usan tecnología avanzada y, pese a sus destructivas armas, la humanidad emerge victoriosa. Sin embargo, cuando se traslada esto a un hipotético mundo real, la situación se tornaría mucho más compleja.

El escenario cinematográfico versus la realidad

En el cine, los extraterrestres a menudo aparecen con naves protegidas por campos de fuerza impenetrables (estos campos de fuerza se usarían para viajes interestelares) y con miles de naves o soldados dispuestos a todo por nuestros recursos. En Día de la Independencia, la humanidad triunfa cuando un virus informático, desarrollado en cuestión de horas (si claro), que infecta la nave nodriza. En Invasión a la Tierra: Batalla de los Ángeles, los extraterrestres atacan ciudades importantes y sistemas de comunicación, luchando cuerpo a cuerpo y utilizando armamento controlado por inteligencia artificial (y donde se ve un tipo de perro robot militar), en esta los humanos atacan sus centros de comunicación logrando la victoria (al menos en los Ángeles), en ambas la comunicación y un despliegue rápido, es la estrategia que puede garantizar la victoria. La tecnología de defensa y comunicación en la Tierra ha avanzado notablemente, pero aún enfrentamos enormes desafíos para organizar una respuesta coordinada ante una amenaza de escala interestelar (aclarando que este es un caso hipotético de ciencia ficción), por cierto, en la vida real, Estados Unidos cuenta ya con una fuerza espacial.

La tecnología en el campo de batalla interestelar

Los extraterrestres, para mantener una flota interestelar en funcionamiento durante cientos de años, necesitarían sistemas de propulsión y energía prácticamente ilimitada, capaces de soportar viajes prolongados por el vacío del espacio, los motivos, no los sabremos, en otro artículo hablaremos otro hipotético caso en el que una especie se viera obligada a conquistar otros mundos.

Imaginar este escenario es como lanzar un submarino moderno, impulsado con energía nuclear, a luchar contra embarcaciones de la era medieval, hechas únicamente de madera y velas, o un buque de guerra de ultima generación contra toda la flota naval de la edad media, o quizás, lanzar bombardeo con aviones caza en la antigua Tenochtitlan. La diferencia de escala tecnológica sería abismal. Las «naves extraterrestres», diseñadas para transportar millones de individuos y equipadas con inteligencia artificial avanzada (u otra cosa que desconociéramos), podrían contar con campos de fuerza impenetrables que las protegerían de nuestros ataques convencionales. La defensa terrestre, por muy robusta que fuera, tendría que enfrentar una amenaza en la que cada detalle, desde táctica hasta coordinación en tiempo real y recursos, que ni siquiera están en fase de desarrollo en la Tierra, las barreras como el idioma o la coordinación mundial es algo que no hemos podido probar, ya que no hemos enfrentado aun una amenaza global que requiera una logística coordinada.

La visión de Hawking sobre el encuentro alienígena

Hawking consideraba que la posibilidad de interactuar con una civilización alienígena, especialmente si fuera mucho más avanzada tecnológicamente, podría desencadenar consecuencias desastrosas para la humanidad. Como cuando Cristóbal Colón llegó al Nuevo Mundo, la presencia de seres extraterrestres, dotados de conocimientos y tecnologías que superan los nuestros, se convertiría en una fuerza imparable. Hawking advertía que tal contacto podría tener el mismo efecto devastador que tuvo la colonización en América, donde los nativos, sufrieron una extinción masiva.

«Con tan solo mirarnos a nosotros mismos podemos ver cómo la vida inteligente podría resultar ser algo que no nos gustaría conocer»

Stephen Hawking

De ²°¹°° – Photo created by ²°¹°°, as documented at Wikipedia fr, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=802513

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En este ejercicio mental surge la pregunta.

¿Podremos algún día desarrollar una tecnología y una estrategia suficientemente avanzada para proteger a la humanidad de un enemigo interestelar? Puede que nunca lo encontremos y quizás debamos concentra nuestros esfuerzos en usar la tecnología en el bien de la humanidad, la colonización interplanetaria y el cuidado de las especies, si utópico.

Por Pablo Alonso Rodríguez

Ingeniero en sistemas computacionales, Maestro y Doctor en Geociencias, certificado en organizaciones positivas y psicología positiva. Tengo experiencia en geoinformática, cálculo numérico, docencia y proyectos de redes sociales y desarrollo web. Mi objetivo es democratizar y promover la participación activa de las personas en la producción y difusión del conocimiento, fomentar la curiosidad, la creatividad y el pensamiento crítico. Soy aprendedor, coleccionista de corcholatas, aficionado de la ciencia ficción y a los juegos de mesa.

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